Hay muchos tipos de pasos: el Charleston, el Boogie back, el Texas Tommy, el Twist o el Shimmy, por ejemplo. Pero, sin duda, los mejores pasos son los que se dan con firmeza y convicción. Como el que dio la afroamericana Ruby Bridges, con tan solo 4 años, en asistir a una escuela de ‘blancos’, o como las Suffragettes, que lucharon por el voto femenino a finales del siglo XIX.

Hoy venimos a hablar de nuestro próximo paso: la tienda de Barcelona permanecerá cerrada el próximo 8 de marzo en favor de la huelga feminista por el Día Internacional de la Mujer.

Como sabrás, la huelga feminista es un movimiento que busca despertar el reconocimiento y la valorización de la mujer en la sociedad. Por eso, en ella, apuntamos tanto a la esfera laboral, como a la social y de cuidados. Nos movemos con fuerza.

Buscamos reivindicar la lucha por la igualdad en una sociedad que, aun hoy, conserva actitudes que atentan contra este interés. Queremos unirnos y demostrar, una vez más, que juntas podemos hacer mucho ruido.

Pero este deseo no es nada nuevo. Si escuchamos atentamente, aún podemos oír las voces de aquellas mujeres que marcaron la historia… todavía resuenan como los pasos de baile en un salón. “Te digo lo que es la libertad para mí: no tener miedo” dijo, en cierta ocasión Nina Simone, la ecléctica y apasionada cantante de jazz cuya voz todavía nos hace vibrar. Nina Simone, así como Fitzgerald, nos recuerdan porqué amamos el swing… por su energía, por su pasión y por su fuerza.

Nacida en 1933, en Carolina del Norte, Nina Simone no fue solo una cantante y compositora, sino que también llegó a convertirse en una auténtica leyenda del jazz por su voz grave y su maravillosa capacidad para tocar el piano, ¡aprendió son solo 3 años!

Llegó a cambiar su nombre, protestó contra la discriminación racial con solo 11 años y a sus 30 se unió al Movimiento por los derechos civiles, ¿cómo no recordarla con orgullo y emoción?

Además de Simone, Ella Fitzgerald también dejó su huella en la historia del swing. Conocida como “la Reina del jazz”, Fitzgerald nació en 1917, en Newport News, y se convirtió, con los años, en un icono de la canción melódica popular. Su fortaleza todavía nos inspira y esa capacidad suya, tan increíble y única, para romper el silencio con su potente voz nos hace amar este estilo musical un poquito más (si es que es posible).

Mujeres como Nina Simone y Ella Fitzgerald, junto con otras como Billie Holiday y Sarah Vaughan, marcaron un antes y un después en la historia no solo del swing, sino de la música. Y, gracias a ellas, hoy podemos disfrutar de este estilo musical que nos lleva a dedicarle nuestras vidas.

Por eso, en Slide&Swing nos sumamos a la celebración por el día de la mujer y alzamos nuestra voz, a la vez que movemos nuestros pies, para no dejar de recordar nuestra fuerza interior: esa capaz de cambiar la historia y mover al mundo.

¿Das el paso con nosotros?